Dos Nicas y una Canche. UTG Guatemala 2018

¿Qué te puedo decir de correr ultramaratones?

Correr siempre me ha gustado desde que me acuerdo. Quizás porque sientes el desapego de la realidad, libre, solamente vos y tus pensamientos.

Pero nunca imagine correr ultra-maratones… Cuando supe que eran distancias que únicamente lograba en carro.  Me pregunte. ¿Quién en su sano juicio haría eso?

Hace dos años participe del primer Ultra en “Tierra Caliente” (Chinandega), seguido de eso “Fuego y Agua” (Ometepe, Nicaragua) en dos oportunidades.  De las tres largas distancias que he realizado el común denominador es el mismo, “Sufrir”. ¿Pagar para sufrir? He oído de“Pare de sufrir” sabrá Dios que reparten. Sin embargo cuando supe de este requisito, dije: por fin algo en que soy bueno.

 La vida no es fácil, no lleva manuales, te caes, te levantas, pero por inercia sigues adelante. Los triunfos son deacachimba (excelentes) como diríamos en el buen nica, pero son los tropiezos los que nos hacen crecer.

Llevaba más de un año de no correr con disciplina y mucho menos distancia. Mi madre quien precisamente no le gustaba que corriera, quizás temiendo lo peor o que de tanto correr me disipara con el viento. No entendía el renacimiento experimentado cuando terminas cada carrera “en los cerros y volcanes”.  Para que correr sobre el asfalto si puedes correr sobre las nubes, dicho de paso el termino cliché “skyrunning” solo para ilustrar, pues como diría algún Cantinflás; señores hay que usar el español.

Pero volví a los tenis y senderos. Con rutas cortas y diarias, por salud, por terapia, por vivir.  Me ausento de todos, pero me encierro en mi mundo o el de todo corredor que sin norte propio corre porque si. Diciendo buenos días al que pase declarando el triunfo de sus pies sobre la tierra.

¿Vamos a UTG?

UTG es un ultramaraton celebrado en Antigua Guatemala. Presenta distancias  de 100km, 77km, 42km y 21km. Los paisajes son espectaculares, partes de una ciudad colonial, luego siguen carreteras, pueblos, bosques, volcanes y sobre todo su gente. Es toda una experiencia donde la cultura del lugar se entremezcla con la adrenalina del campo traviesa.  

¡Vamos pues!

Comienza el reto y los entrenamientos son más largos y frecuentes. Bajando y subiendo cerros, yendo donde José Miguel Martinez a quien yo luego le llamaría “el coach facilito”.  Dado que cuando corre te hace ver lo “facilito” que es, o eso dice él.

Para él la motivación equivale al valor y espíritu de competencia. 

Richard era el de logística tenía todo computado. La distancia de Managua a Guatemala, el itinerario de viaje, como compraríamos el ticket, que equipo llevar, ir una semana antes, llevar fritanga, queso y Nacatamales.  Yo…No tenía ni idea de nada. Con costo sabía que era en Guatemala. Mejor así, te entretienes abriendo la jeta como en un parque de Disney.

¡Rumbo aGuatemala!

Por cuestiones de hermandad centroamericana y el famoso CA4, creímos que no habría problemas. De Nicaragua salió la carreta Náhuatl ,a bordo la tropa Goofy. Pasamos Honduras y llegando a “El Salvador”, Migración no dejaba pasar a nuestra amiga gringa (Canche) con residencia nicaragüense.¿Por qué? por capricho no más. Fue difícil, imagínate llevar en la mente que en pocos días harás 100 km y la arrogancia de un caballero cer…  La devolvió de vuelta a Nicaragua desde el Amatillo.  Pero no contaban con la persistencia de la Chela, quien en los siguientes días viajo hasta Costa Rica e hizo hasta lo imposible por subirse en un vuelo tico – guate y entrar por aire a su destino.

Nosotros en la carretera viendo las seis diferencias de cada país. Costumbres, rótulos,edificios, calles, comida de todo.  Es increíble que es el mismo español, pero para ciertas cosas hablas en chino o japonés.

                          Recepción de Lujo                          

En guate nos recibió la familia del Hermano de Richard, Zwingli Guevara. Su esposa RocíoDurcal, Zwingli II y la bebe Valentina Guevarra.

Fui adoptado por una semana, cada mañana el despertador era un sartén recién prendido con el olor a la mejor sonrisa matutina, “desayuno”. Doña Rocío (Moli) nos explicó cada rincón de Guate y de las palabras a usar y las que pues… Decomiso migración por default. Si hablas sin previo aviso puedes ver que todos ríen y uno se queda como Chespirito a la mitad de la clase, “y yo que hice”.

Aunque el lunes estábamos de tin marin de dos pinguin rifando que volcán subir. El miércoles por la tarde y sin planificar nos fuimos en busca de aldea llamada “Soledad”.  Como si estuviera escrito nos encontramos un grupo de turistas recién bajados del Volcán, con muleta y todo. Preguntamos a los guías que los llevaban si hacían el viaje hacia la cima, entre ellos resalta de manera decidida un joven. Yo los llevo, si no tienen prisa el sábado.  Prix (cuate,amigo, o el típico c… ), queremos subir ahorita mismo.  Vaya pues. ¿Ahorita de tarde? Bueno va a caer la noche, déjenme ir a buscar mis tenis y mi foco.

Volcán Acatenango

El guía resulto ser un atleta nato, subía sin exagerar más rápido que muchos que compitieron conmigo los 42 Km en UTG.  Era como ver a Speedy Gonzalez con el su típico “Ándale Ándale” bajando de prisa por la cuesta del Volcán. A pesar de su talento natural, trabaja de guía subiendo en un promedio de 3 veces a la semana cuando menos, con tan solo 16 años. Su Nombre Brandon Figueroa. Sabrán quien es el por la sencillez de su carácter, es servicial y comparte como que fuera un cuate viejo de años.  Por si fuera poco, su familia nos atendió como si estuviéramos en casa al llegar.

Quienes subieron por primera vez el Volcán Acatenango sabrán que el frío es el principal adversario, seguido de la altura del lugar. Para subirlo es imprescindible llevar guantes para el frío y chaqueta rompe vientos. Esta experiencia nos sirvió para hacer ajustes previos al reto del Volcán de Agua. Pero principalmente nos dejó preocupados.

UTG. Lugar: Antigua Guatemala.

Llegado el día todos los pensamientos asociados a problemas de trabajo y otros se fueron corriendo a casa. La inmensidad del Volcán se presentaba desafiante desde abajo. Los corredores se dieron cita en el hotel Colonial. La delegación nicaragüense también. Nuestra tropa de feligreses incluía a nuestra Residente Leonesa Kati Gafney, quien iba por los temerosos 100Km. La acompañarían amigos de cerros y senderos conocidos en Nicaragua, la guatemalteca matagalpina Kim Escalante (por algo el apellido) y James Downey.

Aparte estábamos la delegación Nica restante, 2 chateles más. Para mayor coincidencia de Nandaime, con el objetivo de subir el Volcán de Agua en la categoría de los 42 Km.

Los nervios no faltaron. Era mi primera carrera fuera de mi país. Además, veía llegar legiones de aguerrid@s corredores de montaña. Con sonrisas confiadas y una frescura inusual. No estábamos en la playa y la felicidad en sus rostros evidenciaba la preparación para la carrera. ¿Qué hago aquí? Me preguntaba, mientras daba vueltas en círculos seguido de una nube gris. En eso una voz: “Ey Yubrán”, allá sentada en una mesa estaba Kim. Como siempre sonriente más fresca que una lechuga. Por fin un rostro familiar me dije. Entramos a la sala y se escucha en voz alta “Bienvenidos a UTG”. Todos aplauden a lo espartano. Los rostros de los tenis intercambian miradas, algunos tenis hasta hablaban. Cada quien escanea la sala para reconocer banderas, amigos y contrincantes.  Era el previo a una pelea estelar de box. Yo no me ubicaba en el contexto, se me veía angustiado, como un niño en un hospital. A como diría mi amigo Majin Boo: “me preocupa el inicio, la subida, la bajada y la parte plana, nada más”…

Así, entre explicaciones del circuito y de lo que encontraríamos concluyo la charla.  Emigrando cada quien a su cápsula. A comer cuanto antes y dormir cuanto puedas. Para mi suerte, no mucho…

Dormí una hora no por lo preocupado, sino porque la ansiedad de la carrera agudiza tus oídos, basta oír una mosca o una hormiga hablar, en mi caso un amigo de los 77 K, brindando un tutorial de Trail a pocas horas del evento y sin haber dormido. En fin, entre más información mejor. ¿Quién quiere dormir?“Yo”.

Por la carrera ya les cuento (Volcán de Agua).

En la meta, estaba afligido por si llevaba lo necesario, si el numero iba a ser un problema. Si los treking poles de madera serían obstáculo, estaba literalmente cagado.

Éramos 2 Nicas entre más de 120 participantes, callados con nuestro léxico muy singular de hp´s motivacionales. Dieron la salida y Subimos por la carretera hasta llegar a una aldea.¿Sabrá Google donde andamos? Iba lento, bloqueado, eran de noche aun y las calles solitarias. Dejamos el adoquín para adentrarnos a un sendero de tierra estrecho. Subiendo palmo a palmo, encontrándonos con voluntarios reunidos en grupos al lado de una fogata para apaciguar el frío.

Las lámparas de cada corredor parecían luces de disco entre lo verde del bosque, mi respiración iba a tope, pero una vez en las faldas del volcán ya estaba en mi territorio. Con mis bastones de Moisés iba escalando el coloso. Buscando alguna verdad entre las nubes. Controlando mi paso, pendiente de los demás. El cansancio se hizo presente y poco a poco los competidores iban dejando saludos. Resucité en el oasis de 3 para la cima, me motivé a seguir con fuerza y persistencia. 

En eso comenzaron los gritos y aullidos… Era una llamada a la naturaleza, a lo salvaje. Cada paso duele más que el anterior, miras a otros padecer, les aconsejas, o te animan a seguir. Es un vaivén motivacional en cada competidor.¿Cómo te llamas? ¿De dónde sos? ¿Estás bien?¡Vos podes! ¡A darle cabrón! ¡Dale scooby doo papa!  ¡Nica hijupueta apúrate!

Ya en la cima es un mini Woodstock, todos son sonrisas, alivio, fotos van y vienen.                Los Rocky´s  de los volcanes en una Philadelphia Antigua situada sobre las nubes, era la ciudad del cielo.

A sabiendas del tiempo pego mi grito de; ¡Viva Nicaragua Hijuep…!  Le digo a mi compatriota una foto y nos vamos, no me podía dar el lujo de una excursión. Mi misión era llegar, destruido, pero llegar. Motivos sobran, pero sin un juicio acertado del; ¿Porqué?

En este tramo conocí a Juan Pablo I, II y III, uno de los salvadoreños me ayudo en el descenso, dado a su espíritu de competencia, bajamos a paso rápido en un trayecto interminable de arena, ramas y toboganes.  Pese a las advertencias no le encontré mayor dificultad. En mi País por dicha está el Volcán Maderas, quien presenta una laguna en su cúspide y quien lo ha subido sabrá que existe el fango en las alturas. El lodazal del “Maderas” me ayudó muchísimo a asimilar la arena suave pero transitable del Volcán de Agua. Pero el exceso de confianza por poquito me deja fuera al agarrar velocidad y estrellarme de costilla contra un árbol faltando la mitad de la carrera. Acá debo agradecer a la buena voluntad del corredor que viendo un compañero en problemas se ve a sí mismo en esa situación y hace lo posible por ayudarle.  Demostrando que las carreras son más que competiciones y en ocasiones se convierte en una hermandad de desconocidos amigos persiguiendo lo inalcanzable, la superación de los límites del ser humano. La resistencia pese al dolor, la inimaginable voluntad de seguir pese a la adversidad.

Seguimos y veo más casos de solidaridad a través de todo el sendero. Un amigo competidor dejo a un lado su carrera por ayudar a cruzar a varios en un barranco pronunciado de 2 o 3 metros.

Mas otros, iban como el coyote y el corre caminos. Apenas veían una mosca y salían como pedo de mula por la montaña, procurando que nadie los alcanzará.

Entre al pueblo del Alotenango como alma en pena. Si me vieron iba cubierto de tierra de pies a cabeza. Los lentes parecían gafas de lodo, el típico walking dead buscando agua en un puesto de hidratación. Los voluntarios me veían aturdidos y no sabían que hacer. Agua por favor, se me salió como si estuviera rezando.

Nunca en un puesto me habían atendido tan bien. Me buscaron una silla, me quitaron los zapatos y calcetines. También me lavaron los pies, me limpiaron los lentes. Yo estaba sin pisto bolseándome por si este car wash llevaba un costo adicional.  Pero que va… Las tres enfermeras me explicaron, nosotras somos corredores y entendemos su sufrimiento.  Se ganaron el cielo le escuché a un mexicano sentado al lado mientras hacía sus ajustes para seguir en la carrera. 

Cuanta falta pregunte. Alguien me respondió, 17 km.

Puede seguir… ¡Claro! Conteste.

Salgo de Alotenango al ritmo del pasito tum tum. Sin dejar de correr despacio. En eso un lugareño sale de su casa fresco a hacer su entrenamiento matutino. De Alotenango Hasta el empalme de Antigua debes ir en subida y a mí me daba cierto recelo que el amigo corredor iba como si nada. Esto me motivo a aligerar el paso. Mis piernas gritaban: ¡Oe Prix al suave, voy cansado!  Me preocupaba el corte y alcance a un amigo mexicano. Le grite para saber si estábamos a tiempo para no ser descalificados. No me entendió y le hice de señas que siguiera. Al rato en el último puesto de hidratación intercambiamos palabras lo vuelvo a alentar y arranco. 

De aquí me vuelvo a encontrar al lugareño descansando viendo el paisaje. Oe loco, le grito, me contesta ánimo amigo. Oe le haces swing, me ayudaste a subir la cuesta. 

Sigo no más en automático y así cabal entro a Antigua. Preguntando direcciones con la mirada perdida. Las personas que encontraba en las calles me alentaban. De los buses se escuchaban gritos de dale campeón, vamos.  Si me equivocaba en una vuelta el vendedor ambulante corregía mi rumbo: ¡Ey vos, es por ahí!

Venía en el último tramo alentándome a mí mismo, dale Yubrán, por tu Mamá, por tu País, ya por ultimo por la palmazón que te dejo venir hasta acá. No puede ser que tires la toalla, debes terminar.  

En eso me aproximo a la meta, me quito la bandera que llevaba puesta y la sostengo de frente. Escucho el parlante que va diciendo: ahí viene un corredor señores, y lleva su bandera. La extiendo sobre mí, apretó el paso. Los ojos por alguna extraña razón se vuelven llorosos.   Me aproximo más y sale un grito a todo pulmón: ¡Viva Nicaragua!  Era un alivio cruzar la meta, era una meta gritar el nombre de mi patria. 

Se acercaron con quienes compartí, reconociendo el valor y la fibra del Nica.  Por mi la medalla de reconocimiento sobraba.

Espere a mi amigo Richard, quien entró igual con la bandera en alto. Mientras cruza la meta el escucha: vea usted, el sí trajo su bandera y ¿la tuya vos?

Más tarde esa noche Kati Cruzaba la meta concluyendo los 100 Km, la chela pinolera venció su reto otro más para el santuario de antorchas.

Pese a las dificultades y que fuimos pocos nicaragüenses. Nos llevamos el honor de haber participado junto a otros locos de diferentes nacionalidades que les gusta correr sobre cerros. La amistad de quienes lucharon junto a nosotros y el respeto de quienes nos conocieron.

Yo no podía detenerme, pues ella no lo hizo. Lucho hasta el cansancio y siempre creyó en nuestro futuro. En los dos cruzando fronteras, quien tuvo una madre como la mía entenderá. Yo le dedique cada paso a ella, a “Josefita Hanon Talavera”, porque sin ser atleta corrió por mi vida la mayor de las carreras que cualquier mujer puede hacer, “la de ser madre”. Con el amor y el cariño que solo un ángel puede dar. 

¡Lo logramosMamá! Feliz cumpleaños. Te ama tu hijo, Yubran.


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6 respuestas a “Dos Nicas y una Canche. UTG Guatemala 2018

  1. Disfruté la lectura, es motivante siempre conocer el sentir de otro loco corredor de montaña. Este deporte te enseña a ser solidario a detener tu ritmo cuando un compañero te necesita en ruta, a descubrir tus fortalezas y debilidades, pero lo que más te enseña es que puedes vencer los más grandes obstáculos con voluntad de hierro y mente fría. Las fronteras las hacen los político y las personas que tienen ambición de poder, en el deporte todos somos hermanos y disfrutamos igual. Bendiciones hermano Nica, a seguir disfrutando de las montañas y Guatemala te espera para la siguiente edición de UTG espero que sean 77k. Que sigan los éxitos.

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    1. Gracias Carlos, esperamos regresar el próximo año por los 77. Confiado que la crisis política de mi país mejore. Por desgracia a como dices las fronteras solo están en el papel. Nosotros que vamos a las montañas nos damos cuenta que es la misma tierra con distintos idiomas. Saludos, espero poder compartir con ustedes nuevamente.

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